En el Concejo Deliberante de la ciudad, tomo nuevamente estado legislativo, un proyecto de ordenanza que busca implementar un programa gratuito para resolver conflictos sin ir a la Justicia.

El proyecto fue presentado nuevamente en la reciente sesión del cuerpo legislativo por la concejal Valeria Rodríguez. Cabe aclarar que la iniciativa fue propuesta el año pasado, pero según manifestó Rodriguez, no pudo ser ejecutada por cuestiones presupuestarias.

El Programa de Mediación Comunitaria de la Ciudad de Nogoyá, se define como un nuevo servicio, que funcionará dentro de la Municipalidad, busca ofrecer a los vecinos una solución pacífica y gratuita a esos problemas de todos los días que complican la vida en el barrio.

“Este Programa de Mediación Comunitaria no requiere una gran erogación económica, es un programa que puede ejecutarse con recursos existentes, con capacitación de personal municipal, mediante articulación con instituciones locales, con convenios e incluso con el acompañamiento profesional y voluntario. Es decir, hoy no tenemos excusas presupuestarias para no avanzar en este proyecto” explicó la concejal Rodriguez en la sesión realizada este miércoles.

“Por ejemplo, existen conflictos, problemas por ruidos molestos, problemas por mascotas, filtraciones, uso de espacios comunes, entre otros. Situaciones que no son delito, pero que afectan profundamente la convivencia. Y lo que hoy está pasando es que estos conflictos escalan, se agrandan, se judicializan y generan desgaste en las personas, en las instituciones y también en el Estado. Porque cada conflicto que no se resuelve a tiempo termina demandando más recursos, intervenciones reiteradas de las áreas municipales, trámites administrativos, muchas veces procesos judiciales que podrían evitarse” agregó la edil y preguntó a los presentes: “¿Vamos a seguir reaccionando tarde y gastando más? ¿O vamos a prevenir con inteligencia y con herramientas adecuadas?” 

Continuando con la defensa del proyecto, Rodríguez explicó que la Mediación Comunitaria es justamente una herramienta de prevención, de diálogo y evita el enfrentamiento entre partes, “porque los acerca, porque pueden charlar los problemas que tienen entre ellos, entre los vecinos. Y en una ciudad como la nuestra, donde los vínculos son cercanos, donde los vecinos se conocen, donde la convivencia es cotidiana; generar estos espacios institucionales de diálogo no es un lujo, es una necesidad, que tienen todos los habitantes de nuestra ciudad. Este proyecto, no solo apunta a mejorar la convivencia, también es una política de gestión eficiente. Porque ordenar los conflictos, descomprimir las áreas y evitar la judicialización de esta problemática. Este programa es voluntario, gratuito y accesible, no impone, no obliga. Hoy tenemos la oportunidad de dar un paso importante de transformar un problema cotidiano en una política pública inteligente, de demostrar que este Consejo no solo legisla, sino también escucha, adapta y responde”.