Autoridades del Ministerio de Desarrollo Económico provincial, Senasa, Fucofa y fuerzas de seguridad coordinaron mecanismos para agilizar el traslado de hacienda desde las islas a tierra firme. Difunden pautas operativas y sanitarias para el manejo del rodeo antes y después del avance del agua.

Ante los pronósticos climáticos que advierten sobre un incremento en las precipitaciones y posibles crecidas en la región debido al fenómeno El Niño, el Ministerio de Desarrollo Económico de Entre Ríos, junto con representantes del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Fundación de Lucha Contra Fiebre Aftosa (Fucofa), la Policía provincial y la Prefectura Naval Argentina, establecieron un esquema de trabajo para la protección de la producción ganadera.

El protocolo busca facilitar el movimiento seguro de los animales desde las zonas anegables o de islas hacia tierra firme, resguardando la trazabilidad sanitaria y la documentación de tránsito. En ese marco, se habilitó un mecanismo de aviso previo para que los productores informen situaciones de riesgo inminente. Asimismo, se contempló la flexibilidad administrativa para generar el Documento Único de Transporte (DUT) vía telefónica en casos de urgencia, con el propósito de agilizar las maniobras sin descuidar los controles contra flagelos como la garrapata.

Por su parte, Prefectura confirmó que se encuentran operativas 22 embarcaciones sobre un total de 29 registradas para el transporte de hacienda en el tramo costero comprendido entre La Paz y Ramallo, comprometiendo la agilización de trámites para poner a punto las unidades restantes.

Recomendaciones para el manejo del rodeo antes de la evacuación

Desde el Senasa remarcaron la importancia de mantener actualizado el Registro Nacional Sanitario de Productores Agropecuarios (Renspa) con el stock real del establecimiento para poder elaborar padrones de asistencia logística. En cuanto a la operatividad ante la llegada del agua, se aconseja:

  • Identificar potreros altos, acopiar alimento y verificar las marcas e identificación de los animales.
  • Iniciar el traslado de la hacienda entre 24 y 48 horas antes del avance del agua, realizando arreos en grupos reducidos.
  • Marcar los animales sobre el lomo con pintura en aerosol de uso veterinario para facilitar su reconocimiento a distancia.
  • Abrir tranqueras y alambrados internos en caso de que la evacuación no sea posible, permitiendo que el ganado busque de manera natural las zonas elevadas.

Cuidados de seguridad y manejo posterior al evento

Las pautas oficiales destacan como premisa principal resguardar la seguridad de los trabajadores rurales, evitando el ingreso a corrientes de agua peligrosas y no dejando animales atados en corrales bajos.

Una vez producida la bajante, se insta a suministrar agua segura y aplicar un control riguroso sobre las pezuñas. A su vez, se recomienda actualizar los esquemas de vacunación y tratamiento para prevenir la aparición de leptospirosis, pietín y enfermedades transmitidas por garrapatas, como anaplasmosis y babesiosis. Finalmente, ante la presencia de fauna silvestre desplazada por el agua hacia zonas habitadas, se solicita evitar su captura y dar aviso inmediato a las autoridades correspondientes.