Integrantes del equipo de enfermería del Hospital San Blas de Nogoyá llevaron a cabo una protesta pacífica en el ingreso al nosocomio para visibilizar una serie de reclamos vinculados a la precarización laboral, el retraso en el pago de haberes y las dificultades para cubrir las guardias mínimas del establecimiento.

La jefa del servicio de enfermería, Noelia Bruera, precisó que la manifestación busca dar continuidad a las demandas iniciadas durante el último año sin que hasta el momento se hayan obtenido respuestas oficiales. Entre las principales problemáticas, la profesional remarcó la falta de regularización en los pases a planta permanente, la suspensión de recategorizaciones y las severas demoras en el cobro de las horas extras y prolongaciones de jornada, las cuales se abonan con hasta siete meses de retraso en un contexto de depreciación salarial.

A este escenario se suma la implementación de una nueva normativa provincial de planificación de recurso humano que resulta inaplicable a la estructura del hospital local. Según detalló Bruera, la institución atraviesa una marcada escasez de personal, contando con un 40 por ciento de la planta en situación de cargos vacantes y suplencias extraordinarias. Esta condición impide cubrir los reemplazos cuando los trabajadores hacen uso de sus licencias ordinarias o de capacitación, generando una sobrecarga de tareas en el personal activo y comprometiendo la cobertura de las guardias mínimas obligatorias.

Desde el sector manifestaron su preocupación por el deterioro del poder adquisitivo, con salarios que han quedado rezagados frente a la canasta básica. «El personal está cada vez mas indignado por esta toma de decisiones arbitrarias, no sabemos que irá a pasar» remarcó la jefa de enfermería.

Asimismo, señalaron que la única respuesta formal recibida ha sido el recurso de las prolongaciones de jornada, mecanismo que el personal rechaza utilizar de forma sostenida debido al desgaste físico y a las demoras administrativas en la percepción de dichos montos.