En diálogo con Nogoyá Noticias, el concejal Leonardo Díaz adelantó que el Concejo Deliberante votará mañana la ordenanza que autoriza al municipio adquirir el artefacto directamente al emprendedor local Milton Kimmel, quien fabricará e instalará un elevador salva escaleras en el ingreso del Palacio Municipal. La obra resolverá una deuda que la ciudad arrastra desde hace once años: una ordenanza municipal vigente desde ese entonces obliga al municipio a garantizar accesibilidad al edificio, pero la condición de Patrimonio Histórico Provincial del inmueble había bloqueado hasta ahora cualquier solución.
Una deuda de once años
El dato lo puso sobre la mesa el propio concejal impulsor de la iniciativa: la obligación legal existe desde hace más de una década, pero ninguna gestión anterior pudo concretarla. El obstáculo central es que el Palacio Municipal está declarado Patrimonio Histórico Arquitectónico de la Provincia de Entre Ríos, lo que impide intervenir su fachada. Una rampa convencional, además, hubiera resultado inviable por la altura de la escalera y el ancho de la puerta de ingreso.
La solución llegó por un camino alternativo. El municipio consultó al Instituto Provincial de Discapacidad (IPRODI) y a la organización Padres por Hijos, quienes sugirieron explorar la figura del elevador salva escaleras: una plataforma plegable que sube y baja por guías adosadas a la escalera, sin tocar la fachada del edificio. Un modelo similar ya funciona en la entrada del Banco Entre Ríos, sobre Maipú y San Martín.
La propuesta local que se instalará
El municipio consultó en su momento diferentes presupuestos. Entre ellos, el del emprendedor local Milton Kimmel, quien es diseñador industrial y metalúrgico, por el equivalente a 11.000 dólares —unos 15,4 millones de pesos al tipo de cambio del momento—, con un plazo de entrega de 120 días.
Más allá del costo considerablemente menor, la propuesta local tiene un argumento de peso: el servicio técnico. «Muchas veces pasa que se rompen los ascensores y la empresa de mantenimiento no es de acá, y estás dos o tres semanas sin el equipo», señaló el concejal Díaz. Tener al fabricante en la misma ciudad garantiza respuesta inmediata ante cualquier falla.
El elevador será fabricado en acero inoxidable, con capacidad para 300 kg, apto para uso exterior, con diseño plegable cuando no está en uso y bajo normativa vigente de accesibilidad.
Cómo funciona el trámite legislativo
Dado que el sistema no es un equipamiento estandarizado —es un diseño a medida de la escalera y las paredes del Palacio Municipal—, no existe un mercado con múltiples oferentes. Eso permitió al Ejecutivo solicitar al Concejo la autorización para la contratación directa, evitando el proceso de licitación que hubiera demorado aún más la obra. El proyecto ingresó al Concejo, pasó por comisión con el acuerdo unánime de los tres bloques y tiene dictamen favorable. La votación está prevista para este miércoles a las 10 horas.
Accesibilidad: una deuda más amplia
El concejal Leonardo Díaz también hizo referencia a la situación actual en distintos ordenes de la comunidad en cuanto a accesibilidad a edificios, espacios verdes y comercios. «Esto tiene que empezar por el Estado, porque para exigirle al privado, el Estado primero tiene que cumplir», afirmó Díaz. En ese sentido, señaló que también se están renovando rampas en las plazas de la ciudad, donde las existentes presentaban irregularidades que dificultaban el acceso en silla de ruedas.
A futuro, mencionó la posibilidad de avanzar en una ordenanza de «sello de comercio accesible», que ya existe en otras ciudades de la provincia y del país: una distinción municipal para los comercios que cumplan con las condiciones de accesibilidad, como incentivo para extender la cultura inclusiva al sector privado.
