La Fiscalía de Nogoyá encabeza la causa tras la denuncia presentada por el Consorcio Caminero «La Esperanza». Delincuentes suplantaron la identidad del tesorero mediante la red social WhatsApp y lograron que el contador transfiriera casi 90 millones de pesos desde la cuenta institucional de Banco Nación Digital.
La Fiscalía de Nogoyá inició una investigación para esclarecer un millonario fraude informático perpetrado contra el Consorcio Caminero «La Esperanza», entidad dedicada al mantenimiento de los caminos rurales de la zona. La maniobra delictiva concluyó con la transferencia de $89.988.000 desde las cuentas oficiales de la institución hacia la cuenta de un particular no identificado.
La denuncia formal fue radicada por Osvaldo Darío Cepeda, contador de la entidad desde hace 36 años, quien advirtió haber sido víctima de un engaño bajo la modalidad de suplantación de identidad. Según consta en la presentación, las solicitudes de dinero comenzaron el pasado 21 de julio de 2026 a través de la aplicación WhatsApp, desde un perfil que replicaba la foto, el nombre y los modismos habituales del tesorero del consorcio, Hugo Schneider.
Mecánica del engaño y detección del fraude
Dado que la dinámica administrativa contemplaba el envío de comprobantes y la posterior recepción de facturas respaldatorias, los primeros pedidos no encendieron las alarmas de la administración. Sin embargo, tras concretar diversas operaciones mediante la plataforma Banco Nación Digital, las dudas surgieron ante la insistencia de la contraparte y la falta de envío de la documentación contable correspondiente.
Al revisar la aplicación, el profesional advirtió además la desaparición del historial de chat que mantenía desde hacía años con el tesorero. Inmediatamente, tomó contacto con el presidente de la institución, Daniel Oertlin, y con el propio Schneider, quien confirmó no haber solicitado dichos giros ni entablado las comunicaciones en cuestión.
Peritajes e hipótesis judicial
La causa avanza bajo las directivas de la Fiscalía local con la intervención de peritos informáticos, tras el secuestro y entrega voluntaria de los teléfonos celulares de las autoridades. Los investigadores centran los peritajes en el análisis de las líneas telefónicas, la ubicación del tráfico de datos en las antenas de telefonía y el rastreo bancario de los fondos.
Entre las hipótesis de trabajo, se analiza la posibilidad de un hackeo al dispositivo del tesorero o la filtración previa de información sensible que permitió a los delincuentes replicar el lenguaje y los procedimientos contables internos.
Por su parte, Schneider confirmó la rápida radicación de la denuncia policial y el aviso a la entidad bancaria, al tiempo que manifestó la consternación de los integrantes del consorcio caminero mientras aguardan los avances de las medidas judiciales.
