La Escuela Carlos María de Alvear fue sede del Primer Encuentro Coral de Niños, una jornada dedicada a promover la expresión artística, el intercambio cultural y el fortalecimiento de lazos comunitarios entre agrupaciones infantiles de la provincia. La actividad contó con las presentaciones sobre el escenario del Coro Municipal de Niños de Nogoyá, el Taller Municipal de Canto Infantil de la ciudad de Victoria y la Escuela Coral Mario Monti de la ciudad de Paraná.

El Coro Municipal de Niños de Nogoyá funciona desde hace dos años bajo la dirección de la profesora Patricia Farías. Con ensayos dos veces por semana en la Casa del Canto Coral, la agrupación reúne a más de una veintena de chicos provenientes de instituciones educativas públicas y privadas de la localidad, abordando un repertorio diverso que incluye música folclórica, canciones infantiles, obras religiosas y piezas en diferentes idiomas. La directora detalló que el espacio opera sin prueba de selección previa, permitiendo la integración de cualquier niño interesado en participar para desarrollar paulatinamente el trabajo de afinación y técnica vocal.

Farías compartió una mirada analítica sobre la actualidad pedagógica de la disciplina, advirtiendo que los hábitos de consumo y la presencia de la tecnología han alterado el uso de la voz en la infancia. Según la docente, se observa un predominio de la voz hablada por sobre la preparación técnica que requiere la colocación del registro cantado, una práctica formativa que gradualmente ha ido perdiendo espacio en la rutina de las infancias.

Frente a esta coyuntura, la profesional enfatizó que la educación musical básica a través del canto resulta determinante para garantizar el relevo generacional en la actividad coral local. Sostuvo que la consolidación de bases firmes en la etapa infantil es el único camino para conformar en el futuro agrupaciones juveniles —de las cuales Nogoyá carece en la actualidad— y sostener el interés por el canto hasta la adultez.

Finalmente, la directora expresó su preocupación por el declive de este tipo de espacios a nivel provincial y nacional, señalando que en Entre Ríos sobreviven solo cuatro coros de jóvenes. Esta situación, profundizada por los efectos de la pandemia y las dificultades económicas, plantea la necesidad urgente de reimpulsar e incentivar la práctica del canto coral desde el ámbito de las escuelas primarias.