Este lunes a las 13 horas, el personal de enfermería del Hospital San Blas de Nogoyá realizó una marcha desde las puertas del nosocomio hacia plaza Libertad, con el objetivo de visibilizar la crítica situación laboral que atraviesa el sector. Bajo las consignas “la enfermería sostiene el hospital y la salud pública” y “sin enfermería no hay salud”.
Una vez que las trabajadoras de la salud transitaron caminando calle Fitz Gerald, Fray Retamar y Caseros, ingresaron al centro de la plaza donde se dio lectura a un comunicado en voz de Noelia Bruera, actual jefa de enfermería del nosocomio local.
“Estamos no solo como trabajadoras de la salud, sino como personas que todos los días sostenemos una parte esencial del sistema sanitario” comenzó Bruera su discurso, agregando que las enfermeras y enfermeros “contenemos cuidamos y salvamos vidas. Estamos en cada guardia, en cada sala en cada emergencia, sin embargo, quienes cuidamos hoy necesitamos ser cuidados”.
En su alocución, la profesional visibilizó una realidad que ya no puede ser ignorada, “reclamamos retrasos salariales, sueldos congelados, porque ningún trabajador debería vivir con la incertidumbre de no saber como hacer para llegar a fin de mes. Reclamamos la recategorización porque nuestro trabajo, nuestra formación y nuestra responsabilidad; deben ser reconocidos de manera justa, no puede haber crecimiento profesional si no hay reconocimiento institucional” sentenció.
En la cadena de reclamos, también se suma el pedido por el pase a planta permanente de trabajadores que llevan años trabajando en condiciones de inestabilidad laboral, “la precarización no puede ser una norma en el área tan sensible como la salud” definió Noelia Bruera, lamentando la precariedad económica por la que atraviesa el sector de enfermería. “Muchos compañeros y compañeros, debemos sostener mas de un trabajo para llegar a fin de mes, sacrificando tiempo de nuestras familias, descansos y hasta nuestra propia salud. No estamos pidiendo privilegios, estamos exigiendo derechos laborales, básicos, respeto y dignidad. Porque cuando se precariza la enfermería no solo se vulnera al trabajador sino también se debilita el sistema de salud y se resiente la calidad de cuidado que recibe la comunidad”.
Por último, los enfermeros y enfermeras pidieron por soluciones concretas, respuestas y compromisos. “Hoy levantamos la voz porque el silencio ya no es opción. Por nosotros, por nuestros compañeros, por quienes vendrán después y por cada paciente que merece ser cuidado por profesionales valorados y reconocidos. Sin enfermeros no hay salud y sin derechos no hay dignidad laboral”.
