El Bloque Justicialista “Más para Nogoyá” informó a la comunidad que decidió no participar de la Sesión Extraordinaria convocada para la fecha, argumentando que la convocatoria no cumplió con los requisitos formales y reglamentarios indispensables para garantizar su validez institucional.
La oposición formalizó su postura mediante una nota presentada ante la Presidencia del Concejo Deliberante, señalando que los temas incluidos en el Orden del Día —entre ellos el Presupuesto 2026— fueron incorporados sin haber cumplido con los plazos administrativos y reglamentarios necesarios para su tratamiento.
La controversia se centra en la aceleración de los tiempos legislativos. El Bloque Justicialista sostiene que la convocatoria a la Sesión Extraordinaria (prevista para las 11:00 horas) se realizó inmediatamente después de una Sesión Ordinaria (realizada a las 10:00 horas).
Los dictámenes esenciales, incluyendo el Presupuesto 2026, ingresaron al cuerpo recién en la Sesión Ordinaria de las 10:00. Se pretendía votar dichos dictámenes tan solo 15 minutos después, en la Extraordinaria de las 11:00.
La oposición califica esta práctica como «absolutamente contraria a cualquier práctica legislativa seria», señalando que es imposible estudiar, analizar y dictaminar en un lapso tan breve.
Nulidad y Precedente Institucional
El Bloque Justicialista recordó que el Reglamento Interno del Concejo Deliberante exige un plazo mínimo de 3 días para la convocatoria a una sesión extraordinaria, justamente para permitir a los concejales tomar conocimiento y analizar la documentación con la seriedad que exige la función legislativa.
Ante la irregularidad, el bloque de la oposición anunció que, de avanzarse con lo actuado, solicitará la nulidad de todo lo obrado.
“Pretender que en 15 minutos se estudie lo que acaba de ingresar es violar la esencia misma del trabajo deliberativo,” indicaron en su comunicado.
El bloque Justicialista propuso, por su parte, sesionar en una fecha posterior, respetando los plazos reglamentarios, asegurando que la diferencia no era el contenido de los temas, sino «el respeto por las reglas que garantizan un proceso serio, democrático y transparente».
La oposición finalizó su descargo reivindicando el rol del Concejo Deliberante como órgano de debate, análisis y control, enfatizando que «el Concejo Deliberante no es una escribanía del Departamento Ejecutivo» y que forzar procedimientos debilita la calidad institucional de Nogoyá.