Un grupo de artistas e instituciones locales conformó la asociación civil Amigos de la Música con el objetivo de restaurar la emblemática sede de calle Belgrano. La propuesta busca transformar el inmueble en un espacio multifuncional para la cultura local, gestionado de manera conjunta con el municipio.
La música sostiene una capacidad única para conectar trayectorias, personas y memorias a lo largo del tiempo. Un siglo después de la fundación del recordado Centro de Expresiones Artísticas, la iniciativa de un grupo de vecinos y hacedores culturales vuelve a poner en valor el mismo punto geográfico con el objetivo de devolverle su función comunitaria.
La historia del inmueble se remonta a 1920, año en que el municipio adquirió la propiedad de calle Belgrano mediante un aporte provincial. Para 1926 se oficializó su uso institucional, albergando los ensayos de la banda local, la escuela de oficios y la posterior Escuela de Música. Con el devenir de las décadas, la estructura atravesó distintos usos: funcionó como carpintería municipal en los años noventa, depósito de vehículos secuestrados y, en el último tiempo, espacio de resguardo para herramientas en desuso.
Una iniciativa ciudadana para la puesta en valor
Frente al deterioro del edificio, un colectivo de más de veinte representantes de diversas disciplinas —entre ellas la música, el teatro, la danza y las artes plásticas— conformó la asociación civil Amigos de la Música. La comisión directiva está presidida por Patricia López junto a Jorge Méndez, acompañados por Laura Benítez como secretaria, Lía Rosín en la tesorería, además de un equipo de vocales y revisores de cuentas integrado por Guido Ghiglione, Nancy Weber Díaz, Alejandro Robaglio, Claudio Robaglio, Guillermo Codino, Miranda de la Cruz, Ayelén Folguera y Arturo Méndez.
El proyecto central contempla la puesta en valor del inmueble para constituir el nuevo Centro de Expresiones Artísticas Nogoyá (CEAN). La propuesta arquitectónica contempla una primera etapa a cargo del municipio centrada en la reparación del techo y la restauración de la tirantería de pinotea del salón principal, un espacio de aproximadamente 200 metros cuadrados, para luego avanzar con la limpieza y acondicionamiento interior.
En el aspecto institucional, los impulsores completaron los trámites para la obtención de la personería jurídica provincial. Una vez formalizado el registro, la entidad lanzará una campaña de socios para recaudar fondos y acompañar el financiamiento de las obras. Asimismo, se proyecta elevar una propuesta de ordenanza para establecer un esquema de cogestión con la Coordinación de Cultura municipal, garantizando el uso compartido de la agenda del recinto para ensayos, talleres, actos oficiales y presentaciones artísticas.
Función social y acompañamiento a los artistas
Más allá de la recuperación edilicia, la entidad busca consolidar un fondo de fomento cultural destinado a brindar asistencia económica a los hacedores locales para la realización de viajes, grabaciones de material discográfico o participación en certámenes fuera de la ciudad.
Con el objetivo de socializar la propuesta y comenzar la recaudación de fondos, la comisión organizará un primer evento abierto a la comunidad, convocando a todos los trabajadores del arte a sumarse a la iniciativa de rescate patrimonial.
