A partir del reciclaje de residuos plásticos, VariYá elabora postes, varillas y tablas para alambrados que se distribuyen en todo el país. La firma, cuyo punto de partida estuvo en tierras nogoyaenses, estuvo presente en La Rural destacando la durabilidad y el impacto ambiental de sus productos.

En el marco de la reciente exposición Nuestros Caballos desarrollada en el predio de La Rural de Palermo, el emprendimiento VariYá presentó su línea de insumos para el sector agropecuario fabricados a base de plástico 100% reciclado. Durante una entrevista con el periodista Ricardo Guazzardi para Radio Rivadavia, Facundo López, uno de los titulares de la firma, repasó el crecimiento de la iniciativa y resaltó con orgullo las raíces de la empresa.

Según rememoró el propio López, la idea y los primeros pasos del proyecto nacieron en Nogoyá, Entre Ríos. Con el paso del tiempo y ante el constante incremento de la demanda de los productores, la firma sumó socios en Luján y trasladó su planta operativa a la localidad de Avellaneda, punto estratégico desde donde hoy producen y distribuyen hacia todo el territorio nacional.

Transformación de residuos en tecnología para el campo

El proceso productivo de la empresa se centra en la recuperación de plásticos de alta y baja densidad, como botellas de lavandina, envases de champú, bolsas y tapas. Estos insumos son triturados, lavados y fundidos para dar origen a la denominada «madera plástica», un insumo que sustituye con ventajas operativas a la madera tradicional.

Entre el catálogo de productos que comercializa la firma se destacan las varillas para alambrados —adaptadas para esquemas de tres, cinco, siete y nueve hilos—, postes, tablas para mangas y tablas para decks. López remarcó que las varillas pueden entregarse previamente perforadas a la medida de la necesidad del cliente, lo que simplifica la tarea de los alambradores al momento de la instalación.

Durabilidad y compromiso ambiental

Uno de los principales diferenciales técnicos del material es su vida útil, estimada entre 45 y 50 años. A diferencia de las estructuras convencionales, la madera plástica no requiere mantenimiento continuo, es insensible a la humedad o la pudrición y resulta sensiblemente más liviana para la logística.

Finalmente, López remarcó la buena recepción que tuvo la propuesta durante la muestra nacional en Buenos Aires, donde un alto porcentaje de productores se acercó a conocer el desarrollo. Asimismo, enfatizó el valor del ciclo de reciclado como generador de mano de obra y solución frente a la contaminación, asegurando que la materia prima es abundante y el volumen de procesamiento se mantiene en constante expansión.

Crédito de Imagen: Daniel Ruiz